¡Buenos días crocheteador!

Hace un año no podía imaginar que hoy estaría sentada en un Starbucks, tomando un café mocha blanco con nata y escribiendo mi primer post.

Allá por el verano de 2016 entré en una mercería a por unos lazos para mi hija y vi un bolso que me pareció ideal. Le pregunté a la dependienta cómo estaba hecho y me indicó que a ganchillo. ¿Ganchillo? ¿Eso que hacía mi abuela?. Y pensé: eso podría hacerlo yo también.

Y es que cuando se me mete algo en la cabeza…

Al volver a casa entré en google y tecleé “aprender ganchillo”. A partir de ese momento un universo de posibilidades se abrió ante mí.

Aprendí que el crochet (término francés para ganchillo) está de moda y me di cuenta de que había un montón de gente muy generosa, que compartía su tiempo y su conocimiento a través de youtube.

Así que me puse a ver videotutoriales. Os confieso que al principio no me enteraba de nada. ¿Qué es eso de una cadeneta?. ¿Esto es un punto o no lo es?. Hubo momentos en que pensé: Marta, se te está yendo la cabeza, ¿no tienes bastante con tu familia y tu trabajo como para meterte en más historias?. Pero algo me empujó a seguir.

Me enamoré de un clutch de santapazienzia, tenía que hacerlo. Compré una aguja de crochet y un ovillo y … ¡manos a la obra!. Y la obra fue culminada. Mi primer proyecto no era perfecto, pero lo había hecho yo. ¡Qué fuerte!.

Y lo más importante, durante el tiempo que había estado dándole a la aguja, no había pensado en nada. Mi cabeza había dejado de maquinar, algo que había dejado por imposible. Me había enfocado en algo y durante ese tiempo sólo existía yo, la aguja y el ovillo. ¡No lo podía creer!. ¿Cuántas veces me había dicho a mí misma: “pon la mente en blanco” o “respira profundo” y sin resultado?.

Desde aquel momento, no he dejado de crochetear. He encontrado algo mío, sólo mío, que deja mis pensamientos en espera, que me desconecta del mundo, que me relaja y que saca mi parte creativa (cosa extraña para una financiera de profesión). He encontrado algo que necesitaba encontrar.

Ahora lo que quiero  es compartirlo contigo. Porque si a mí me ha ayudado, puede que a tí también. Sé que tu tiempo es muy valioso, así que voy a tratar de ponértelo lo más fácil que me sea posible ;-).


Hoy es la presentación en sociedad de mi blog, Harper Hook. Es el comienzo de algo que me ilusiona muchísimo y que no hubiera sido posible sin el apoyo de mi marido Álvaro, que me ha dado un soporte brutal con la casa y los niños, sin el equipo Harper Hook: mi cuñada Andrea, mi estilista particular, de mi cuñado Jaime, mi asesor en marketing digital, de mi hermano David, la máquina de hacer  páginas web, de mi amiga Paula y sus espectaculares fotos y de mi amiga Sonia y sus sabios consejos. Os quiero mucho a todos.

Y gracias a ti por leerme. Estoy segura de que éste es el comienzo de una emocionante aventura para los dos.

¡Un beso muy fuerte y feliz fin de semana!

@harperhook

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